Veo bien

Para ver bien
Los juegos de este libro están basados en el Método Bates
Con envío Recogida en tienda para 0,00 €
Precio de venta18,00 €
Descuento
Precio / kg:
Descripción

Bosteza graaaande como un león
Parpadea suavemente, como el aleteo de una mariposa
Respira siempre, llénate de aire y expúlsalo todo como un dragón

Mira una cosa a la vez y no te olvides de lo que hay alrededor
Relaja los ojos para ver, no te esfuerces
¡Muévete! Y verás como todo se mueve
Pasa tiempo al aire libre con tu amigo el sol
Busca colores y se harán más brillantes
Juega a ver doble
Descansa los ojos con la oscuridad
Recuerda e imagina cosas que te hacen sonreir

 

Los juegos de este libro están basados en el Método Bates
¿Quién era Bates y cuál era su método?

El Dr. Bates era un oftalmólogo que enseñó a sus pacientes a ver bien sin gafas. Vivió hace 100 años en Nuevo York. Era muy observador y curioso. Se dio cuenta de que la gente que ve bien usa los ojos de una manera diferente a la gente que ve borroso y decidió investigar.

Midió la vista de muchas personas, e incluso animales en muchas situaciones diferentes. Descubrió cosas curiosas. Por ejemplo, que la capacidad visual de cada persona es un poco diferente cada día y cambia a lo largo del mismo día. Si estás contenta, ves mejor. Si estás tensa, peor. Las cosas conocidas se ven con más claridad que las nuevas. Por eso es más difícil recordar una letra de un alfabeto desconocido.

Descubrió que las personas que ven bien mueven los ojos de un detalle a otro, con un movimiento fácil y rápido. Cuando enseñó a personas que no veían bien a hacer lo mismo, veían mejor.

El Dr. Bates se preguntó por qué las personas que no ven bien hacen movimiento lentos, esforzados, e intentan ver todo a la vez. Pensó que movían los ojos con dificultad porque estaban tensos, para ver bien necesitaban relajarse.

Él entendió algo que hoy en día casi todo el mundo acepta: que la tensión es a la vez física y emocional. Por eso es tan importante divertirse y pensar en cosas agradables para mejorar la vista. Nunca exigir ni esforzarse, mejor retarse y animarse a jugar.